¿Resiliencia o Resistencia?

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¿Recuerdas la última vez que pasaste por una situación difícil en tu vida?.

Incluso es posible, que ahora mismo no estés pasando por los momentos más felices. Si es así, estas líneas son especialmente para ti. Quizá en esta situación, todo lo que te dices y lo que sientes, emocional y físicamente, te parece irresoluble… algo así como: Pero ¿qué he hecho yo para merecer esto?.

El pasado viernes 17 de octubre estuvimos hablando de Resiliencia en nuestro Coffee´s Coach y vimos que, superar la adversidad y salir fortalecido, es básicamente una elección que tomamos nosotros mismos. Es cierto que, a lo largo de nuestra existencia atravesamos momentos que preferiríamos no vivir, pero ¡eso es la vida!, el asunto es: ¿qué interpretación estoy haciendo de esta experiencia que me ha tocado?.

La respuesta no nos viene dada, sino que, lo creamos o no, podemos elegirla. Dice Víctor Frankl que “Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”.

Si bien el término Resiliencia, lo asociamos habitualmente a circunstancias verdaderamente traumáticas como pueda ser la vivencia del propio Frankl, me gustaría bajar el término a lo cotidiano. Me explico, según la Dra. Santos, Directora del Instituto Español de Resiliencia, “que no nos pase todo lo que nuestro cerebro es capaz de soportar”. Afortunadamente, nuestro día a día consiste en pequeños contratiempos que a veces se nos hacen “un mundo”. Por lo tanto ¿qué actitud adoptamos en nuestra vida cotidiana?. Imaginemos por ejemplo, que vamos en nuestro coche y se pincha una rueda en medio de un atasco, tenemos mucha prisa y para colmo, ¡está lloviendo!. Un contratiempo ciertamente es, pero… si no puedo hacer nada para cambiar eso, ¿de qué manera puedo salir fortalecido?.

Quizá podríamos empezar por eliminar ese mensaje de “si es que todo me pasa a mí”. Si lo pensamos fríamente, es una cuestión de estadística, mala suerte, etc. En realidad, ¿cuantas veces no habremos visto a otros tirados en la cuneta? y seguro que en ese momento no hemos pensado “si es que todo le pasa a los demás”…

Otra posible estrategia, puede ser relativizar las cosas y encontrar un mínimo de aprendizaje de la experiencia. Si he pinchado porque no cuido mi coche, el aprendizaje es obvio. Pero y si ha sido por causa del azar, ¿qué puedo aprender?. Pues mirando a mi interior y conectando con lo que me pasa y si soy capaz de: identificar qué emociones me genera la situación, aprender a relajarme, gestionar mis pensamientos negativos más allá del primer impulso de contrariedad, etc. Ahí encontraremos el aprendizaje más valioso.

“El hombre que se levanta es aún más fuerte que el que no ha caído”.
Víctor Frankl

¡Un fuerte abrazo!

Fernando M. Sarmiento
Coach & Mentor